El agua también puede limitar el cultivo
Un cultivo puede mostrar bajo rendimiento, bloqueos nutricionales o problemas de desarrollo incluso cuando la fertilización parece correcta.
En muchos casos, el origen no está únicamente en el suelo. La salinidad, el pH, la dureza o la composición del agua de riego pueden modificar la disponibilidad de nutrientes y afectar progresivamente a la estructura del terreno.
Analizar el agua permite conocer mejor el sistema de cultivo y tomar decisiones con información objetiva. Si quieres entender cómo puede influir en el suelo y la planta, consulta la guía sobre calidad del agua de riego y rendimiento del cultivo.
¿Qué podemos estudiar?
pH
Influye en la disponibilidad de nutrientes y en el comportamiento de los fertilizantes.
Conductividad eléctrica
Permite valorar la concentración total de sales presentes en el agua.
Dureza
Relacionada con la presencia de calcio y magnesio y con posibles incrustaciones.
Nitratos
Pueden formar parte del aporte nutricional y deben considerarse en el plan de fertilización.
Turbidez
Puede indicar presencia de partículas y afectar a determinados sistemas de riego.
Otros parámetros
El estudio puede adaptarse al origen del agua, al cultivo y al problema observado.
Agua, suelo y planta deben estudiarse juntos
El análisis aislado del agua aporta información útil, pero su interpretación mejora cuando se relaciona con el suelo y con el estado nutricional de la planta.
El mismo tipo de agua puede comportarse de forma diferente según el terreno, el sistema de riego, el cultivo y el manejo realizado.
Por eso, en POLiGEN podemos orientar el estudio combinando:
- análisis del agua de riego
- análisis de suelo
- análisis foliar
- información sobre cultivo, síntomas y manejo
No analizamos únicamente una muestra. Buscamos comprender qué está ocurriendo en el sistema de cultivo.
¿Cuándo puede ser útil analizar el agua?
- Descenso del rendimiento sin una causa clara.
- Acumulación de sales en el suelo.
- Obstrucciones o depósitos en el sistema de riego.
- Problemas repetidos de nutrición vegetal.
- Cambio de pozo, balsa o fuente de suministro.
- Planificación de una nueva plantación.
- Ajuste de fertilización o fertirrigación.
¿Qué recibe el cliente?
El objetivo no es entregar únicamente una tabla de resultados, sino facilitar su interpretación dentro del contexto agrícola.
- Resultados de los parámetros analizados.
- Interpretación general de los valores.
- Identificación de posibles factores limitantes.
- Orientación sobre estudios complementarios.
- Posibilidad de relacionar agua, suelo y hoja.
¿Quieres saber si el agua está afectando a tu cultivo?
Cuéntanos qué cultivas, de dónde procede el agua y qué problema estás observando. Te ayudaremos a definir el estudio más adecuado.
Consultar por WhatsApp